Opinión de Eduardo López-Dóriga emitida en Más de Uno de Onda Cero Pamplona el 27 de Enero de 2025
(Texto del audio anterior)
Hace ya 22 años que el tren de alta velocidad (el AVE) llegó a Zaragoza, ciudad que acapara numerosas inversiones multimillonarias, entre otras cosas gracias a estar a 1 hora y cuarto de Madrid, y a 1 hora y media de Barcelona.
De Zaragoza a Tudela hay solo 80 Km completamente llanos y no tiene ninguna explicación que 22 años después en Navarra no tengamos ni un solo kilómetro de la línea del AVE en funcionamiento. Ni uno.
Para colmo, ahora el Ministerio sugiere que Tudela no necesita una nueva estación y que solo algunos trenes, no todos, pararán en la prehistórica estación del centro de la ciudad.
Y lo que es mucho peor, el Gobierno de Navarra ha aceptado esa aberrante propuesta sin rechistar, condenando a los 40.000 habitantes de Tudela, a los 70.000 navarros del resto de la Ribera y a miles de ciudadanos de poblaciones cercanas de otras comunidades a no disponer de una estación de primera en la que paren todos los trenes y a la que se pueda acceder con facilidad y sin tener que sufrir el ya complicado tráfico de Tudela.
En vez de aprovechar la oportunidad única de eliminar las barreras urbanísticas que suponen las vías del tren, pretenden mantenerlas y condenar a Tudela a un tráfico ferroviario de mercancías que será muchísimo mayor que el actual.
Sociedad Civil Navarra va a iniciar una ronda de encuentros con ayuntamientos, asociaciones, sindicatos, partidos políticos y otras entidades de la Ribera para proponerles adherirse a un manifiesto en defensa de las infraestructuras, que concluirá con una concentración.
No nos equivoquemos los de Pamplona pensando que no es nuestro problema. La Ribera es un nudo de comunicaciones fundamental para el desarrollo de la economía de Navarra. Tudela necesita una nueva estación junto al Hospital Reina Sofía, y no la chapuza que repentinamente se ha tragado nuestro Gobierno Foral, probablemente impuesta en Madrid por los socios preferentes de Sánchez. Los que siempre han ido contra el progreso de Navarra. Los que sabotearon infraestructuras como el pantano de Itoiz o la autovía de Leizarán.
