Comentario del presidente de SCN emitido en la sección El punto final del programa Más de Uno de Onda Cero Pamplona (29-01-2026)
Las ministras portavoces
En un artículo en Diario de Navarra de 2023 expliqué que en la procesión del 7 de Julio había aplaudido en la calle Curia a Elma Saiz, líder por aquel entonces del PSN en el Ayuntamiento de Pamplona. Lo hice mientras ella recibía los gritos e insultos de una turba abertzale por haber permitido que la líder de la lista ganadora de las elecciones municipales por UPN, Cristina Ibarrola, fuera nombrada alcaldesa.
Muchos me tacharon de ingenuo, y sin duda acertaron.
Cuando Elma Saiz se fue a Madrid para ocupar el “Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones”, se empezó a ver la jugada del pacto oculto del PSOE y Bildu, urdido desde mucho antes por el comandante Santos Cerdán, al que obedecían dócilmente tanto ella como la presidenta foral y su fiel escudero Alzórriz, ahora caído en desgracia por su vinculación con Servinabar.
Ese pacto infame que cedió la alcaldía de Pamplona a Bildu a cambio del Gobierno de Navarra.
Y ahora vemos a Elma Saiz encumbrada como portavoz del Gobierno de España y siguiendo los pasos de Pilar Alegría, a la que Pedro Sánchez torturaba exponiéndola al ridículo permanente en las ruedas de prensa para que mintiendo explicara lo inexplicable.
Luego Sánchez decidió utilizarla de ariete para apartar del liderazgo del partido socialista en Aragón a Javier Lambán, un hombre honesto y consecuente, crítico con la gestión de Sánchez.
Pilar Alegría, exministra de Educación, dijo recientemente haber estudiado en la inexistente Universidad de Teruel, pero no se enteró de nada de la juerga nocturna de Ábalos y Koldo en el parador de esa misma ciudad, que sí existió. En una semana sabremos lo que opinan los aragoneses.
Y Elma Saiz seguirá respirando tranquila pensando en lo bajo que tiene el listón de su predecesora, y que, a poco que haga, podrá gozar de una mejor imagen.
Pero tal vez, yo sea de nuevo un ingenuo, y nos depare alguna nueva sorpresa, o alguna nueva “migración” de vuelta a Navarra, siguiendo los pasos del insustituible vicepresidente Javier Remírez.
