Echar a España de Navarra. Publicado en Diario de Navarra (11-09-2025)
Los navarros nos sentimos orgullosos de nuestros fueros, que no son un privilegio sobrevenido, sino la consecuencia de los pactos y leyes que desde hace siglos rigen nuestra relación con el resto de España.
Desde fuera algunos los verán como una ventaja, y tal vez lo fue en algún momento, pero en la actualidad, parece que nuestros últimos gobiernos forales se hayan empeñado en olvidarse de emplear las herramientas de que disponemos de un modo positivo. Lo que en su momento fue una comunidad atractiva para las empresarios y ciudadanos, se ha convertido paulatinamente en un infierno fiscal del que huyen empresas y grandes fortunas. ¿De qué sirve tener esa ventaja si no sabemos aplicarla?
Algunos creen de buena fe que siempre es bueno reforzar el autogobierno y aumentar nuestras competencias, y que cuando decidimos desde aquí la gestión es más ágil, eficaz y adaptada a la realidad navarra. Pero eso no es siempre así y depende de en manos de quién esté.
Analicemos una de esas competencias que desataron un gran debate y que derivó incluso en una modificación de la LORAFNA el año pasado. Me refiero a la transferencia de las competencias de tráfico de la Guardia Civil a la Policía Foral.
Según algunas voces, esta transferencia puede acarrear muchos problemas ya que, para los ciudadanos españoles de otras provincias y para los extranjeros que sean infractores de normas de tráfico cometidas en Navarra, no estaría claro actualmente el cauce para hacer efectivo el importe de la sanción.
También apuntan a que la anunciada integración de los dos cuerpos policiales a través de la llamada “pasarela” podría ser legalmente más compleja de lo que parece y negativa para guardias civiles muy enraizados en Navarra que podrían perder algunos de sus derechos adquiridos con los años de trabajo.
La situación actual, con el ejercicio de las competencias por parte de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Navarra en coordinación con la Policía Foral en competencia compartida, funciona bien y de manera satisfactoria. No tendría sentido cambiarla para que empeorara.
Pero vayamos al fondo de la cuestión. Los nacionalistas provascos (Geroa Bai/PNV y Bildu) estuvieron lógicamente de acuerdo, porque su objetivo no es otro que expulsar de Navarra (antes de anexionársela), cualquier cosa que represente o que huela a España. Es lógico que el nacionalismo intente erradicar cualquier signo que nos haga cercanos a nuestros compatriotas, y saben hacerlo muy bien utilizando el dinero público de todos, que ellos manejan.
En el manual del nacionalista el primer mandamiento es la exclusión paulatina de la lengua española de la esfera pública, como ya es un hecho en Cataluña y progresivamente en la Comunidad Autónoma Vasca (CAV), donde no se puede escolarizar a un niño en español, a pesar de ser lengua oficial en todo el territorio.
El Rey, la Monarquía, es otro de los objetivos a derribar, porque representa la unidad de España, y porque puso en su sitio a los separatistas catalanes en su magnífico discurso del 8 de octubre de 2017. Un discurso por desgracia desautorizado por Pedro Sánchez que accedió a la presidencia del gobierno a través de la vergonzosa ley de “autoamnistía” (en palabras de la UE). Una ley que Cándido Conde-Pumpido se ha prestado a aprobar socavando el prestigio del Tribunal Constitucional.
Y otro de los objetivos del nacionalismo es eliminar de su territorio a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y muy especialmente la Guardia Civil y la Policía Nacional, que fueron quienes verdaderamente derrotaron a la banda armada ETA, a pesar de que Zapatero se quiera poner una medalla que no le corresponde. Lo que verdaderamente hizo ZP fue poner las bases para blanquear el terrorismo y dejar ganar el relato y el control de las instituciones a sus herederos.
Y nosotros los navarros ¿vamos a colaborar en que la Guardia Civil de un paso atrás en Navarra? Puede parecer un paso menor, pero es un paso significativo porque, como ha ocurrido en Cataluña y en la CAV, después de ese paso vendrá otro y otro más, gracias a un Sánchez atado a los caprichos del nacionalismo para mantenerse un día más en el poder.
Pero por lo que vamos viendo, eliminar las competencias a la Guardia Civil, no es solo un trapicheo con el nacionalismo para mantenerse en el poder, sino una cuestión de supervivencia. Recordemos que Leire Díez, la fontanera de cabecera de Santos Cerdán, tenía asignado el trabajo de buscar en las cloacas informaciones que pudieran desacreditar el trabajo y el prestigio de los miembros de la UCO, que perseguían al verdadero jefe del PSN. El mismo que lleva más de un mes entre rejas y que fue repudiado por la supuestamente ignorante y fingidamente lacrimógena presidenta.
Por cierto, causa estupor que entre sus abogados cuente con Benet Salelles, exdiputado secesionista de la CUP que defendió a alguno de los procesados por el golpe de estado en Cataluña, y a Jacobo Teijelo, compinche en las cloacas de Leire Díez. ¿No podía haber escogido algo mejor y más disimulado?
Echar a España de Cataluña fue una estrategia ideada por Jordi Pujol, y ejecutada con maestría con la colaboración del PSC, que se ha convertido en un partido nacionalista más. El nuevo Estatuto pretendía crear un Consejo General del Poder Judicial catalán, no para agilizar la gestión sino para que casos como el 3% se juzgaran por jueces “más cercanos” en todos los aspectos. Un ejemplo más pintoresco fue que desde Generalidad se llegó a prohibir que las tiendas de souvenirs vendieran figuras de toreros o sevillanas. Pués bien, desde el ayuntamiento de Pamplona ya se empezó a ningunear a los toros (y a las procesiones), sin incluirlos en los vídeos promocionales de las fiestas.
No creamos que es mejor que nos gobernemos desde aquí en todo, porque las perspectivas de futuro no parecen muy halagüeñas. Para defender bien la Navarra que conocemos, deberíamos empezar defendiendo a quiénes como el Rey, los jueces, la Policía Nacional y la Guardia Civil, representan la unidad de España y son una garantía para nuestro futuro.
Eduardo López-Dóriga Enríquez
Presidente de Sociedad Civil Navarra
www.sociedadcivilnavarra.org

