2045: “Euskadi” gana Eurovisión, publicado en Diario de Navarra (30-06-2025)
Año 2045 (ficción).
El presidente del Partido Nacionalista Vasco, Moustafa Hassan, que sucedió en el cargo a Aitor Esteban, como éste mismo había vaticinado en 2025, ha recibido en Sabin Etxea (la sede del PNV) a Macarena Martínez, que acaba de ganar Eurovisión en representación de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV). Es la primera vez que la CAV participa en este evento internacional que se celebró este año en Madrid.
La gran favorita y anfitriona del certamen de este año era España, representada por el cantante de Alcobendas, Gorka Iturriberri, que finalmente quedó en un meritorio segundo lugar. Sin embargo, el público no pudo ocultar su profunda decepción y propició una sonora pitada cuando el Eusko Abendaren Ereserkia (himno de la etnia vasca) sonó por la megafonía del auditorio.
En sus declaraciones a la prensa, la ganadora Macarena Martínez, con expresión cariacontecida explicó en perfecto batúa que, si bien su única patria era Euskadi, profesaba un enorme cariño por el país vecino, del que sus padres eran originarios al haber nacido en Chiclana, donde trabajaban en un tablao flamenco. Siendo muy numeroso el turismo vasco en toda la costa gaditana, sus padres vieron la oportunidad y decidieron emigrar en los años 70 para montar su propio local en Santurce.
Macarena Martínez tuvo palabras de cariño hacia Gorka Iturriberri, que siguió con atención el discurso de la bilbaína gracias a la traducción simultánea a través de unos pinganillos que el gobierno de España pagó gustosamente a la organización de Eurovisión.
Los padres de Gorka Iturriberri eran de Hernani, guipuzcoanos como sus abuelos y sus bisabuelos, pero en la década de los 80 tuvieron que dejar su tierra. Así, Gorka nació en el madrileño barrio de Malasaña y cursó estudios de Economía en la Universidad de Alcalá de Henares.
Hasta aquí la ficción. Ahora viene la realidad del año 2025.
Para que el enamorado y afligido Pedro Sánchez pueda mantenerse en el poder, el Gobierno de España ha aceptado, como uno de los muchos pagos a los nacionalismos vasco y catalán (indultos, amnistía, régimen fiscal, exclusión del español, expulsión de la guardia civil y policía, …), que la selección de la CAV participe en una competición internacional de pelota vasca que se ha celebrado recientemente en un frontón de Guernica, y ha permitido que dicha selección se enfrente a España, como si fueran dos países diferentes.
El presidente del PNV, Aitor Esteban, ha mostrado su satisfacción por ser un evento histórico y ”un paso más en el reconocimiento nacional como país”.
Las selecciones de la CAV y de España, ambas integradas por jugadoras vascas (y por tanto españolas), se han enfrentado entre sí en una de las finales, y han resultado ganadoras las vasco-españolas que llevaban la camiseta de España. Las vasco-españolas que llevaban la camiseta de la CAV han quedado en segundo lugar.
En la entrega de medallas el público ha abucheado el himno de España. Las campeonas no han lucido en el pódium una bandera española, suponemos para no provocar, como por el contrario sí han hecho las subcampeonas mostrando orgullosamente una ikurriña.
Y mi pregunta es. ¿Qué parte nos parece más surrealista? ¿La ficción de 2045 o la realidad de 2025?
Y es que en la ficción podría haber una parte de verdad. Podría ser que los padres de Gorka se tuvieran que marchar de la CAV, como hicieronunos 150.000 vascos y unos 25.000 navarros, tras haber sufrido ellos mismos (o sus amigos, o sus vecinos, o sus líderes políticos, …) atentados, amenazas de muerte o cartas extorsionadoras exigiéndoles el llamado “impuesto revolucionario”.
Y lo más vergonzoso es que los herederos de aquella banda asesina hayan sido aupados y blanqueados por un partido que antes era constitucionalista, y que ahora está inmerso en una escandalosa trama de corrupción con un vergonzoso epicentro en Navarra. Una trama con protagonistas como los recién defenestrados Santos Cerdán y Ramón Alzórriz, en quienes Sánchez y Chivite han perdido repentinamente su confianza porque nunca debieron confiar en ellos o porque desconocían sus actividades, tal y como nos explicaron en sus fúnebres y lacrimógenas declaraciones.
El partido de una tal Leire Díez, esa supuesta periodista favorecida con cargos públicos en Correos que tomándonos por idiotas dijo que estaba escribiendo un libro de investigación sobre la corrupción, curiosamente centrada en jueces, guardias civiles de la UCO y periodistas que investigaban a su partido. La misma que pidió la baja temporal tras pactarlo en la sede de Ferraz con el ya cesado Santos Cerdán, que sin duda fue quien le encargo esos trabajos de fontanería con el conocimiento del “Número 1” de la banda del Peugeot.
Un partido que dice ahora con la boca pequeña que quiere colaborar con la Justicia para esclarecer sus casos de corrupción, pero que, en otro frente con su nueva Ley Bolaños, ataca la independencia judicial e incrementa su politización. Una ley que rebaja los requisitos para el acceso a la judicatura, mantiene el control a los fiscales, en vez de aumentar su autonomía frente al poder ejecutivo, y les atribuye la instrucción de las causas.
Desde Sociedad Civil Navarra queremos mostrar nuestro apoyo a esos jueces que protestaron a las puertas de la audiencia hace unos días, y también a los miembros de la UCO que han destapado los escándalos y a los medios de comunicación independientes, a los que han querido maniatar o desprestigiar para frenar la investigación de los numerosos casos de corrupción que acorralan a la familia del “Número 1”.
¿Ficción o realidad?
Eduardo López-Dóriga Enríquez
Presidente de Sociedad Civil Navarra
www.sociedadcivilnavarra.org

