En un lado de la avenida de Pío XII, una de las vías de tránsito más importantes de la ciudad, este domingo no pasaban coches. En su lugar, cientos de personas caminaban sobre el asfalto portando pancartas contra los planes del Ayuntamiento de Asirón y del concejal de Aranzadi, Armando Cuenca, para remodelar la avenida sin tener en cuenta la opinión de los vecinos y comerciantes de la zona, los principales afectados de esta nueva ‘amabilización’ que pretenden llevar a cabo.
Convocados por la plataforma SOS Salvemos Pío XII, todos ellos han partido a las 12.00 horas desde Civican y han atravesado la calle a lo largo de 45 minutos hasta llegar a la altura de la gasolinera, en el otro extremo. A los letreros que portaban, les acompañaban las proclamas que, en una demostración de fuerza colectiva, gritaban los manifestantes indignados por la situación a la que se están enfrentando. «Pío XII, no es de Cuenca» o «En Pío XII, cabemos todos» eran las más escuchadas.
En primera línea de la marcha, un grupo de ciclistas guiaba el camino, afirmando que, aunque el Ayuntamiento les esté dando la espalda, sí están por la labor de llegar a un acuerdo para mejorar la convivencia entre bicis y coches que no afecte negativamente a comerciantes y vecinos.
El Ayuntamiento de Asirón prometió que la elaboración de este proyecto se haría teniendo como base las necesidades de las personas que hoy salían a la calle a demostrar su enfado. Nada más lejos de eso, el equipo multidisciplinar que mantendrá reuniones con la empresa encargada de redactar el proyecto no incluye ninguna mención para que se tenga en cuenta la participación ciudadana. El plan pretende introducir una serie de cambios en la circulación eliminando dos carriles de uso de vehículos particulares, que pasarán a ser exclusivos de transporte urbano y taxi, construir un carril bici y suprimir más de 180 plazas de aparcamiento en la calle.
