Dentro del ciclo de conferencias «En defensa de la Educación», Sociedad Civil Navarra ha organizado una nueva conferencia a cargo de Alberto Royo, profesor músico y ensayista, con el título «La escuela no es un experimento pedagógico», que ha tenido lugar este jueves 3 de octubre a las 19h en el Civivox Iturrama de Pamplona.
Alberto Royo es licenciado en Historia y Ciencias de la Música, y ha publicado varios libros sobre educación titulados «Contra la nueva educación», «La sociedad gaseosa», «Cuaderno de un profesor» y «Breviario antipedagogista».
Alberto Royo reside en Navarra y lleva ya años librando la batalla contra la dictadura de la ignorancia y defendiendo una educación sensata, necesaria para todos, pero imprescindible para los más desfavorecidos. En sus libros, recurriendo a la ironía y el sentido del humor, no elude aquellas cuestiones que siempre han levantado ampollas entre los líderes y seguidores de la nueva pedagogía imperante.
Resumen de la conferencia
A preguntas del profesor de la facultad de Comunicación de la UNAV Alberto N. García, que ha actuado de moderador, Alberto Royo ha indicado que bajar el nivel de conocimientos de los estudiantes como hace el actual sistema educativo favorece el elitismo. “Un sistema educativo que no funciona perjudica a los alumnos que no pueden compensar las deficiencias del mismo con apoyos extraescolares o clases particulares.”
Royo ha llamado la atención sobre la creciente dificultad de inculcar en los alumnos la necesidad y la importancia del saber por el saber, pero desgraciadamente da la sensación de que no interese que la ciudadanía posea conocimientos y esté bien informada.
También ha afirmado que no tiene la seguridad de que los padres sepan realmente si sus hijos aprenden. ”Reducir a la mitad el nivel de los conocimientos que se exigen en las aulas hace que las notas suban con lo que los padres no terminan de hacerse cargo del grado de formación real de sus hijos.” Es una falacia afirmar, dijo Royo, que reduciendo el nivel de exigencia se reducen las dificultades del alumno. Con un menor nivel, nadie es consciente de cuáles son las dificultades que tienen los alumnos para aprender y por lo tanto nadie las soluciona. Lo que hay que hacer con las dificultades no es esconderlas sino ayudar al alumno a superarlas. Royo cuestionó que la educación deba adaptarse a los gustos e intereses de los alumnos.
Para Royo, los problemas del sistema educativo actual nacen de la LOGSE que puso el énfasis en no frustrar al alumno a base de reducir el nivel de conocimientos y desprestigiando la denostada enseñanaza memorística, que para Royo es imprescindible para fijar puntos de referencia. “Lo que más frustra a un alumno es ver que no aprende nada.”
También ha denunciado la tendencia pedagógica del emotivismo, que consiste en que las emociones sustituyen a los conocimientos, y que llega al extremo de atentar contra la intimidad de los alumnos.
En conversación con Alberto N. García que le ha preguntado sobre qué medidas aplicaría si tuviera el poder político para hacerlo, Royo ha señalado que pondría especial énfasis en mejorar la Educación Primaria donde en la actualidad, considera que se enseña poco. «Los problemas que no se resuelven en Primaria es muy difícil resolverlos en Secundaria. “ La clave -ha dicho- está en los profesores de Primaria. Desde los primeros años hay que enseñar el valor del esfuerzo, la disciplina y los hábitos, sobre todo el de la lectura.«
