Entrevista en La Brújula de Onda Cero (23-10-25)

Resumen de la mesa redonda
La mesa redonda titulada “Las víctimas de ETA y los que no miraron para otro lado”, se celebró en el Colegio Jesuitas de Pamplona, dentro del vigésimo cuarto ciclo de Cine para la Tolerancia y contra el Terrorismo, organizado por la Asociación por la Tolerancia con el patrocionio de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, y la colaboración de Sociedad Civil Navarra. El acto reunió testimonios y reflexiones sobre la memoria de las víctimas, la educación en valores democráticos y la resistencia cívica frente al olvido.
José Ignacio Toca: memoria y verdad
El presidente de la Asociación Navarra de Víctimas del Terrorismo de ETA (ANVITE), José Ignacio Toca, centró su intervención en la necesidad de mantener viva la memoria frente al intento de borrar la historia reciente. “La violencia que nos ha convertido a nosotros en víctimas del terrorismo es una violencia política, con unos objetivos que seguimos viendo vigentes”, afirmó. Recordó que casi cuatrocientos asesinatos de ETA permanecen impunes: “El de mi padre es uno de ellos. Y lo que más duele es que podrían resolverse”.
Toca lamentó la indiferencia social que dominó durante décadas: “La respuesta de la gente era la del miedo, la de mirar para otro lado”. Aludiendo a una escena del documental proyectado durante el encuentro, subrayó: “Estamos perdiendo la percepción del horror. De que nos mataban y que no les importaba nada hacerlo. Siguen estando ahí; ahora pisan moqueta, pero son los mismos”.
También advirtió del riesgo de una memoria distorsionada: “Escuchar a un joven decir que ETA fue un movimiento de liberación demuestra hasta qué punto se ha manipulado el relato”.
José Ignacio Toca denunció la pasividad institucional: “A nuestros familiares no los asesinaron para robarles la cartera; los asesinaron para atacar un país, un sistema democrático que ahora no está respondiendo”. Agradeció el apoyo de los docentes y colectivos civiles que mantienen viva la conciencia social, pero solo se mostró “moderadamente optimista”. En su opinión, la juventud vive alejada del tema: “Es un asunto que no les interesa. Tenemos que conseguir que comprendan el peligro real de que algo así pueda repetirse”.
Su mensaje final fue de resistencia cívica: “Nos toca estar ahí, dar la pelea. Porque si nosotros callamos, otros escribirán la historia por nosotros”.
Aitor Rodríguez: el valor cívico frente al miedo
Aitor Rodríguez, antiguo integrante de Gesto por la Paz en Tafalla, reconstruyó con emoción la trayectoria de aquel movimiento ciudadano que surgió en 1985 “para defender el derecho a la vida como valor supremo e irrenunciable”. Explicó que su método era sencillo: “Salíamos quince minutos cada vez que había un atentado, en silencio, pacíficamente, sin siglas ni ideología. Éramos gente común, de la calle, que no podíamos aceptar que matar pudiera tener justificación alguna”.
Rodríguez repasó episodios en los años más duros del terrorismo, cuando “cerrar un bar o firmar un manifiesto podía costar amenazas o el aislamiento social”. Subrayó que las víctimas fueron “el mayor ejemplo de civismo y confianza en la justicia” y que la sociedad debe reivindicar esos gestos para no caer “en el olvido cómplice”. Aunque reconoció avances, advirtió: “Quedan herencias de ETA que se traducen en votos; y eso debería hacernos reflexionar sobre cuánto queda aún por hacer”.
Carlos Rivera: educar desde la memoria
El profesor Carlos Rivera, del Colegio Jesuitas, expuso el proyecto educativo premiado por la Fundación Atresmedia, denominado “Terrorismo en España. Memoria y Reconciliación”, que busca incorporar el estudio del terrorismo a las aulas desde una perspectiva ética. “Nuestros alumnos apenas sabían nada del tema; necesitaban conocer la verdad, no un relato distorsionado”, explicó.
El programa incluye la visión de la serie Patria, testimonios de víctimas y trabajos de investigación sobre casos emblemáticos como Miguel Ángel Blanco o Fernando Buesa. “Queremos que empaticen, que comprendan la dimensión humana del dolor. Los adolescentes tienen un corazón enorme, pero hay que tocarles la fibra”, subrayó. Rivera defendió que la escuela debe ser un lugar donde se hable “sin equidistancias” y donde los jóvenes entiendan que “no se puede manipular la historia para justificar la violencia”.
Reconoció, sin embargo, las dificultades de abordar este tema en el sistema educativo actual: “No hay espacio en el currículo, y a veces hay miedo a tocar cuestiones incómodas”. Su objetivo, afirmó, es extender el proyecto a otros centros de Navarra “para que la memoria de las víctimas siga viva y sirva como vacuna ética contra la intolerancia”.
Eduardo López-Dóriga: el contexto y el homenaje
El moderador, Eduardo López-Dóriga, vocal de la Junta de la Asociación por la Tolerancia y presidente de Sociedad Civil Navarra, abrió el acto recordando el propósito del ciclo: “Homenajear a las víctimas y a quienes no miraron para otro lado”. Destacó el papel de colectivos como Gesto por la Paz, Libertad Ya y la labor de los cuerpos y fuerzas de seguridad “que fueron quienes realmente derrotaron a ETA”. Su intervención sirvió también como agradecimiento al Colegio Jesuitas por acoger la jornada y al público “que mantiene viva esta memoria, año tras año, frente al olvido y la manipulación”.
La mesa redonda en el Colegio Jesuitas de Pamplona dejó una idea compartida: la memoria de las víctimas no es solo un deber moral, sino una herramienta educativa y cívica. José Ignacio Toca sintetizó ese compromiso con una frase que resonó entre los asistentes: “Hacéis una labor que deberíamos hacer nosotros, pero nos toca seguir dando la pelea. Porque la democracia no se defiende sola”.

Editorial del XXIV Ciclo de Cine para la Tolerancia y contra el terrorismo
En su certero Balance del terrorismo en España en 2024, el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo (CMVT) constata el arresto en 2024 de 81 sospechosos de actividades yihadistas, siendo España el país de Europa con más detenciones de ese tipo. Los datos ponen en evidencia, por un lado, la eficacia policial y, por otro, un preocupante aumento del número de implicados en esas actividades. Algo se hace mal con un terrorismo responsable en 2004 del trágico atentado del 11M en Madrid.
Acercándonos a otro terrorismo, el que más muertes ha causado en España, el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha registrado nada menos que un total de 421 actos de apoyo a ETA a lo largo de 2024. Como sangrante ejemplo: se programó un acto de apoyo a los presos de ETA en la Escuela de Música Francisco Casanova de Berriozar (Navarra). Escuela que lleva ese nombre en recuerdo del militar asesinado por ETA en esa localidad. Para mayor escarnio el acto se convocó para el 17 de abril, día Internacional de los Presos Políticos, ¿qué presos políticos?
COVITE comenta también que el Gobierno Vasco continúa concediendo progresiones al tercer grado a etarras supuestamente arrepentidos (requisito legal). Insiste COVITE en que desde el Gobierno vasco pretenden hacernos creer que con una carta manuscrita de arrepentimiento (que nunca se hace pública) es suficiente, mientras que esos etarras siguen vinculados a SORTU, grupo que les prohíbe expresamente el arrepentimiento y que frecuentemente los exhibe como homenajeados en múltiples actos. Es todo una burla, un insulto a las víctimas a las que se piden actos de fe en esas cartas. El “fraude” se lleva a cabo con el beneplácito de todas las instituciones, incluida la Fiscalía de la Audiencia Nacional que ha pasado de recurrir 13 terceros grados en 2023 a 3 en 2024.
Para COVITE, sólo cinco etarras merecen estar en tercer grado porque, creen, han avalado su arrepentimiento alejándose de los abertzales, quienes han sacado sus nombres de Etxerat, la asociación de familiares de presos de ETA.
Un informe de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) fechado el 30 de abril de 2025 resume la situación: contabiliza un total de 133 presos de ETA en cárceles españolas (125 en la Comunidad Autónoma Vasca y 8 en Navarra), a los que se suman otros 4 en cárceles francesas. De ellos, 47 están ya en tercer grado, una situación que les permite salir diariamente de prisión regresando, normalmente, a dormir en la cárcel. A otros 17 se les habría aplicado un artículo del reglamento penitenciario que flexibiliza el segundo grado permitiéndoles salir de prisión unas horas todos los días. Se puede considerar un paso previo al tercer grado. 64 de 125. Parecen muchos “arrepentidos”.
Es también requisito legal para obtener el tercer grado acreditar un trabajo fuera de la cárcel. En 2021 el Gobierno vasco creó la agencia Aukerak encargada de facilitarlo. En este sentido, COVITE denuncia que “nunca crearon algo así para ayudar a la reinserción laboral de las viudas que tuvieron que sacar a sus niños adelante, de esos cientos de huérfanos que dejaron los terroristas… sabemos muy bien lo que es atender a víctimas que se encuentran en situaciones de extrema vulnerabilidad y necesidad. Hemos tenido que ayudarles para que pudieran comer…”
Vemos en la revista de la Fundación de Víctimas del Terrorismo (FVT) que la Policía Nacional homenajeó el 16 de junio pasado a los 188 agentes asesinados por el terrorismo entre 1968 y 2015. Proyectando La Infiltrada en Pamplona, Bilbao y Barcelona, queremos rendir nuestro pequeño homenaje a todos ellos personalizándolo en la heroica mujer, miembro de la Policía Nacional, que convivió, infiltrada, con los etarras Kepa Etxebarria y Sergio Polo. Ambos ya en la calle. Por otra parte, el documental de Iñaki Arteta Esto es una historia real sobre el asesinato de Gregorio Ordoñez escenificado en la película, la complementa de forma fehaciente y brillante. ¡Les esperamos!
ASOCIACIÓN POR LA TOLERANCIA, 2025
